Garzón está listo para su primera alcaldesa.
Un municipio donde el campo prospere, las familias estén cuidadas y los jóvenes no tengan que irse. Construyámoslo juntos.
Los retos que Garzón no puede seguir aplazando
Toca cada reto para ver cómo lo vamos a enfrentar.
Cada temporada de lluvias golpea los acueductos rurales: una sola creciente puede dejar sin agua a más de mil familias de nuestros centros poblados. Y cuando llega el verano, el riesgo es la escasez.
Nuestra respuesta: acueductos rurales protegidos y optimizados, plan serio de gestión del riesgo y cuidado de las quebradas que nos dan el agua.
Las lluvias deterioran año tras año los caminos veredales. Cuando la vía se cae, el café se queda en la finca y el campesino pierde su trabajo de meses.
Nuestra respuesta: plan de choque de placa huellas y mantenimiento permanente con las comunidades, priorizando las rutas de la cosecha.
Mientras el casco urbano pide frenar los hurtos, en la zona rural la extorsión asfixia a cafeteros y comerciantes. Nadie debería pagar por trabajar en paz.
Nuestra respuesta: trabajo articulado con la fuerza pública, frentes de seguridad comunitarios, cámaras en puntos críticos y acompañamiento a quien denuncia.
Nuestros muchachos terminan el colegio y la única salida que ven es Neiva o Bogotá. Garzón forma talento que se va a construir el futuro de otras ciudades.
Nuestra respuesta: formación técnica en el municipio, primer empleo con el comercio local y apoyo a emprendimientos ligados al café y al turismo.
Tres compromisos, un solo Garzón
Campo que prospera
El café y el campo son el corazón de Garzón. Que la cosecha valga lo que merece.
Familias cuidadas
Gobernar es cuidar: salud cercana y respaldo a quienes sostienen el hogar.
Jóvenes con futuro
Que ningún joven tenga que irse de Garzón para salir adelante.

“De mi madre aprendí que gobernar es cuidar: con carácter, con honestidad y sin dejar a nadie atrás.”